Bolivia para todos

Glas.Bert Haanstra

Ley de medios audiovisuales

"LA LEY DE LA DICTADURA ES UNA VERGÜENZA PARA EL MUNDO"

Las Madres en el Senado, en apoyo a la nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

"LA LEY DE LA DICTADURA ES UNA VERGÜENZA PARA EL MUNDO"

La Presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, participó, este lunes 28 de septiembre, del debate de las comisiones del Senado en torno al proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales.

Ésta fue su intervención:

“Esta ley la tenemos que sacar, esta ley nos prohibió hablar. Cuando escuchaba los discursos anteriores pensaba que después de 33 años, 34, la gente se olvida lo que pasaba, cuando se llevaban los hijos: uno, dos, tres; los medios, estos que estamos cuestionando decían ‘Son terroristas, está bien. Si los torturan y los matan, no pasa nada’.

Se vino a mi cabeza una tarde que me llaman y me dicen que habían matado a un grupo grande de jóvenes, que no sabían cuántos, que estaban en el bosque y el diario decía ‘muertos en enfrentamientos’, y corrimos al bosque y habían sido fusilados y colgados de los árboles. Fusilados y colgados de los árboles. No sabíamos quiénes eran, no nos dejaron acercar, y los medios, todos, al otro día replicaron: ‘Muertos en enfrentamientos’.

Otro día encontraron un camión frigorífico con 32 pibes colgados de los ganchos, ‘muertos en enfrentamientos’. Aquellos periodistas maravillosos que se animaron a decir fueron secuestrados y corrieron la misma suerte que nuestros hijos. Desde acá, desde este lugar, debemos reivindicarlos: 156 hombres que no se callaron y por no callar, no aparecieron.

No teníamos cómo, ni manera posible de denunciar lo que nos estaba pasando. Nuestras casas quemadas, sin los hijos. Empezamos a idear nuevas formas de ver y lo primero que hicimos fue una tarjeta que, para que no fuera volante, cada una hacía las que podía, en cartulina, le ponía una cruz, un corazón sangrando, denunciando que nos faltaban los hijos y hacíamos cien, doscientas, trescientas: las que podíamos, y las repartíamos en las esquinas para que la gente supiera: ‘señores, no tenemos los hijos, no faltan’. No sé cuánta gente se enteró en las esquinas, en el barrio o en el supermercado hasta que nos corrían.

Y después decidimos escribir los billetes de dinero, en cada billete poníamos ‘tengo un hijo desaparecido’, o dos, o tres, los que nos faltaban; y a la misma hora íbamos a la distintas ferias y ahí los repartíamos: pagábamos con ese dinero y era el volante que corría rápido y nos poníamos contentas porque más gente se estaba enterando que había desaparecidos, que eran hombres y mujeres que querían un país distinto, que amaban la patria y la tierra, que son nuestras, y ellos nos iban enseñando un país diferente: querían vivir y que otros vivan, querían que otros sueñen, que otros coman.

Ese volante pasaba rápido hasta que nos empezaron a correr y llegar a nuestras casas y llevarnos presas porque era delito escribir el dinero. Y luego fuimos a las iglesias, y dentro de los cantos colocábamos papeles en los asientos porque no había forma de que esta prensa canalla dijera otra cosa.

Por eso apoyamos, queremos y tiene que salir esta nueva ley, que no es de nadie. No es de Kirchner, ni de Cristina: es de todos los que hemos vivido en carne propia, los que todavía nos sangran las heridas. Esta ley es de todos nosotros, tiene que salir y no hay tutía que valga: si no estás con esta ley y querés la que está es porque estás con la dictadura sangrienta a la que no vamos a olvidar ni vamos a perdonar.

Ahora mismo las Madres no tenemos medios. Por suerte tenemos una radio. ¿Alguien sabe lo que hacemos las Madres? No. Nadie sabe. Yo traje acá unos cuadernillos para algunos que no saben, sepan lo que estamos haciendo: cómo estamos construyendo esta patria que amamos y por la cual nuestros hijos dieron su sangre.

La Radio es una cosa impresionante, necesaria, indispensable pero con una nueva ley, no con una ley que amordace, no con una ley que te calle. Cuando las Madres conseguimos sacar alguna solicitada en La Nación, La Prensa o Clarín nos cobraban más caro que dos departamentos juntos y teníamos que ir a la comisaría a buscar ‘certificados de buena conducta’ toda la familia para que eso saliera en el periódico. Pero la primera solicitada que salió con nuestros nombres no sólo nos costó un montón de dinero, nos costó la vida de tres de nuestras mejores Madres. Sí, sí, por culpa de la solicitada. La solicitada era la voz de las Madres, tenía nuestros nombres y nuestros domicilios. Y la prensa canalla no aceptó, no soportó y secuestro a tres de nuestras mejores Madres: Azucena Villaflor de Vicenti, Esther Ballestrino de Careaga y Mary Ponce. Fueron secuestradas por la Escuela de Mecánica de la Armada y tiradas al río y no salió nada. Hoy mismo decir que la Marina secuestró tres Madres, estos medios, Clarín, La Nación, La Prensa, y no les cuento la televisión, ni hablar; no quieren hablar de que hay tres Madres secuestradas. O sea que no sólo cuesta lo que ustedes saben sino que cuesta vida, todo el tiempo nos cuesta vidas.

Esta ley de la dictadura es vergüenza, es una vergüenza para el mundo, no nos tenemos que seguir avergonzando, tenemos que estar orgullosos de que hay 156 periodistas que por decir la verdad prefirieron morir.

(Casualmente, en ese instante se cortó el sonido del Senado. Lo que sigue son las palabras de Hebe, sin micrófono)

(…) Va a quedar claro en el Parlamento, cuando este Senado vote a favor de la nueva ley, quiénes somos y adónde estamos cada uno de nosotros. Los que queremos la patria verdadera, para todos, esta patria que nos debemos. Cuando tengamos los medios, todos tenemos derechos, van a querer Clarín o La Nación pero por cada diario debe haber diez de los otros o veinte o treinta o cuarenta. Las Madres hicimos un boletín en el 80, y un periódico en el 84 y hoy sacamos una nueva revista. Porque nuestra voz no se escucha en ningún lado. Nadie sabe lo que hacemos, o no quieren saber, y nosotros nos ocupamos de que se sepa: ‘Sueños Compartidos’, son los únicos que se hacen realidad. Y con la ley de la dictadura seguramente no se puede compartir nada. Porque el capitalismo te manda eso: que nos ocupemos cada uno de sus propios hijos y nada más. Por suerte las Madres tenemos mucha fuerza todavía aunque tengamos entre 80 y 95 años cada una.

Iba a traer algo para leer de la Radio Rebelde, donde el Che se comunicaba cuando estaban llegando a Cuba: una maravilla; pero preferí hablarle de las Madres, de lo que hacemos las Madres, de lo que amamos las Madres, de la pasión que ponemos en lo que hacemos: muchas de nosotras vamos dejando este mundo, por la edad, por el tiempo, pero también estamos dejando una forma de vivir, una forma de pensar, una forma de sentir, cueste lo que cueste. No importa cuántas veces nos pegaron, cuántas veces fuimos presas, no importa cuántos hijos nos faltan porque cada hijo nuestro nace en cada uno que trabaja, que lucha, que pelea, que está en la Universidad, que levanta una casa, que se levanta porque no quiere más la opresión.

La ley es indispensable, no podemos seguir con la ley anterior. La ley anterior es de vergüenza. Con la ley anterior se quemaron libros, universidades, casas, personas, niños. No podemos seguir teniendo esta ley. Pienso que el Parlamento tiene hombres probos y mujeres valientes que también quieren una patria más grande, más linda, mejor, donde podamos vivir con libertad, donde las comunidades tengan su radio y su periódico, donde las universidades tengan su radio, los hospitales; y también una televisora, aunque sea para pasar los casamientos, ¿por qué no?.

Tenemos derecho, y es el derecho a la libertad y la libertad empieza con eso: con poder opinar, que todos sepamos qué piensa el otro, pero no que haya un grupito que se adueñe de esos pensamientos y que ponemos la televisión y vemos todo lo mismo: los fachos, los fachos y los fachos. Estoy harta de eso y me hace acordar muchísimo a la dictadura. No queremos más dictaduras en este país. No podemos aceptar más dictaduras en Latinoamérica. No podemos aceptar más Golpes de Estado. No podemos aceptar más, las Madres, que nos saquen nuestros hijos.

Nuestros hijos nos enseñaron todo lo que somos y todo lo que sabemos y, sobre todo, nos enseñaron a defender la libertad y aquí estoy para eso. Gracias”

Chomsky: América Latina es el lugar más estimulante del mundo


noam_chomskyAmérica Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo, dice Noam Chomsky. Hay aquí una resistencia real al imperio; no existen muchas regiones de las que pueda afirmarse lo mismo.

Entrevistado por La Jornada, uno de los intelectuales disidentes más relevantes de nuestros tiempos señala que la esperanza en el cambio anunciada por Barack Obama es una ilusión, ya que son las instituciones y no los individuos los que determinan el rumbo de la política. A lo sumo, lo que el mandatario representa es un giro desde la extrema derecha al centro de la política tradicional estadounidense.

Presente en México para celebrar los 25 años de La Jornada, el autor de más cien libros, el lingüista, crítico antiimperialista, analista del papel que desempeñan los medios de comunicación en la manufactura del consenso, explica cómo la guerra a las drogas se inició en Estados Unidos como parte de una ofensiva conservadora contra la revolución cultural y la oposición a la invasión de Vietnam.

A continuación, presentamos la transcripción completa de sus declaraciones:

América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo. Por primera vez en 500 años hay movimientos hacia una verdadera independencia y separación del mundo imperial; se están integrando países que históricamente han estado separados. Esta integración es un prerrequisito para la independencia. Históricamente, Estados Unidos ha derrocado un gobierno tras otro; ahora ya no puede hacerlo.

Brasil es un ejemplo interesante. Hacia principios de los 60, los programas de (Joao) Goulart no eran tan diferentes de los de (Luiz Inacio) Lula. En aquel caso, el gobierno de (John F.) Kennedy organizó un golpe de Estado militar. Así, el Estado de seguridad nacional se propagó por toda la región como una plaga. Hoy día Lula es el muchacho bueno, al que están tratando de cultivar, en reacción a los gobiernos más militantes en la región. En Estados Unidos no publican los comentarios de Lula favorables a (Hugo) Chávez o a Evo Morales. Los silencian porque no son el modelo.

Hay un movimiento hacia la unificación regional: se empiezan a formar instituciones que, aunque no funcionan del todo, comienzan a existir. Es el caso de Mercosur y Unasur.

Otro caso notable en la región es el de Bolivia. Después del referendo hubo una gran victoria, y también una sublevación bastante violenta en las provincias de la Media Luna, donde están los gobernadores tradicionales, blancos. Un par de docenas de personas murieron. Hubo una reunión regional en Santiago de Chile donde se expresó un gran apoyo a Morales y una firme condena a la violencia, y Morales respondió con una declaración importante. Dijo que era la primera vez en la historia de América Latina, desde la conquista europea, en que los pueblos habían tomado el destino de sus países en sus propias manos sin el control de un poder extranjero, o sea Washington. Esa declaración no fue publicada en Estados Unidos.

Centroamérica está traumatizada por el terror reaganiano. No es mucho lo que sucede allí. Estados Unidos sigue tolerando el golpe militar en Honduras, aunque es significativo que no lo pueda apoyar abiertamente.

Otro cambio, aunque atropellado, es la superación de la patología real en América Latina, probablemente la región más desigual del mundo. Es una región muy rica, siempre gobernada por una pequeña elite europeizada, que no asume ninguna responsabilidad con el resto de sus respectivos países. Se puede ver en cosas muy simples, como el flujo internacional de capital y bienes. En América Latina la fuga de capitales es casi igual a la de la deuda. El contraste con Asia oriental es muy impactante. Aquella región, mucho más pobre, ha tenido mucho más desarrollo económico sustantivo, y los ricos están bajo control. No hay fuga de capitales; en Corea del Sur, por ejemplo, se castiga con la pena de muerte. El desarrollo económico allá es relativamente igualitario.

Control debilitado

Había dos formas tradicionales con las que Estados Unidos controlaba América Latina. Una era el uso de la violencia; la otra, el estrangulamiento económico. Ambas han sido debilitadas.

Los controles económicos son ahora más débiles. Varios países se han liberado del Fondo Monetario Internacional a través de la colaboración. También se han diversificado acciones entre el sur, en lo que la relación de Brasil con Sudáfrica y China ha entrado como factor. Han podido enfrentar algunos problemas internos sin la poderosa intervención de Estados Unidos.

La violencia no ha terminado. Ha habido tres golpes de estado en lo que va de este siglo. El venezolano, abiertamente apoyado por Estados Unidos, fue revertido, y ahora Washington tiene que recurrir a otros medios para subvertir al gobierno, entre ellos ataques mediáticos y apoyo a grupos disidentes. El segundo fue en Haití, donde Francia y Estados Unidos tiraron al gobierno y enviaron al presidente a Sudáfrica. El tercero es el de Honduras, que es un asunto mixto. La Organización de Estados Americanos asumió una postura firme y la Casa Blanca tuvo que seguirla, y proceder muy lentamente. El FMI acaba de otorgar un enorme préstamo a Honduras, que sustituye la reducción de asistencia estadounidense. En el pasado éstos eran asuntos rutinarios. Ahora esas medidas (la violencia y el estrangulamiento económico) se han debilitado.

Estados Unidos está reaccionando y ha dado pasos para remilitarizar la región. La Cuarta Flota, dedicada a América Latina, había sido desmantelada en los 50, pero se está rehabilitando, y las bases militares en Colombia son un tema importante.

La ilusión de Obama

La elección de Barack Obama generó grandes expectativas de cambio hacia América Latina. Pero son sólo ilusiones.

Sí hay un cambio, pero el giro es porque el gobierno de Bush se fue tan al extremo del espectro político estadunidense que casi cualquiera se hubiera movido hacia el centro. De hecho el propio Bush en su segundo periodo fue menos extremista. Se deshizo de algunos de sus colaboradores más arrogantes y sus políticas fueron más moderadamente centristas. Y Obama, de manera previsible, continúa con esta tendencia.

Giró hacia la posición tradicional. Pero ¿cuál es esa tradición? Kennedy, por ejemplo, fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra. Woodrow Wilson fue el mayor intervencionista del siglo XX. El centro no es pacifista ni tolerante. De hecho Wilson fue quien se apoderó de Venezuela, sacando a los ingleses, porque se había descubierto petróleo. Apoyó a un dictador brutal. Y de allí continuó con Haití y República Dominicana. Mandó a los marines y prácticamente destruyó Haití. En esos países dejó guardias nacionales y dictadores brutales. Kennedy hizo lo mismo. Obama es un regreso al centro.

Es igual con el tema de Cuba, donde durante más de medio siglo Estados Unidos se ha involucrado en una guerra, desde que la isla ganó su independencia. Al principio esta guerra fue bastante violenta, especialmente con Kennedy, cuando hubo terrorismo y estrangulamiento económico, a lo que se opone la mayoría de la población estadunidense. Durante décadas, casi dos tercios de la población han estado en favor de la normalización de las relaciones, pero eso no está en la agenda política.

Las maniobras de Obama se fueron hacia el centro; suspendió algunas de las medidas más extremas del modelo de Bush, y hasta fue apoyado por buena parte de la comunidad cubano-estadunidense. Se movió un poco hacia el centro, pero ha dejado muy claro que no habrá cambios.

Las reformas de Obama

Lo mismo sucede en la política interna. Los asesores de Obama durante la campaña fueron muy cuidadosos en no dejarlo comprometerse con nada. Las consignas fueron la esperanza y el cambio, un cambio en el que creer. Cualquier agencia de publicidad sensata habría hecho que ésas fueran las consignas, pues 80 por ciento del país pensaba que éste marchaba por el carril equivocado. McCain decía cosas parecidas, pero Obama era más agradable, más fácil de vender como producto. Las campañas son sólo asuntos de mercadotecnia, así se entienden a sí mismas. Estaban vendiendo la marca Obama en oposición a la marca McCain. Es dramático ver esas ilusiones, tanto fuera como dentro de Estados Unidos.

En Estados Unidos casi todas las promesas hechas en el ámbito de reforma laboral, de salud, de energéticos, han quedado casi anuladas. Por ejemplo, el sistema de salud es una catástrofe. Es probablemente el único país en el mundo en el que no hay una garantía básica de atención médica. Los costos son astronómicos, casi el doble de cualquier otro país industrializado. Cualquier persona que tiene bien puesta la cabeza sabe que es la consecuencia de que se trate de un sistema de salud privado. Las empresas no procuran salud, están para obtener ganancias.

Es un sistema altamente burocratizado, con mucha supervisión, altísimos costos administrativos, donde las compañías de seguros tienen formas sofisticadas de evadir el pago de las pólizas, pero no hay nada en la agenda de Obama para hacer algo al respecto. Hubo algunas propuestas light, como por ejemplo la opción pública, pero quedó anulada. Si uno lee la prensa de negocios, encuentra que la portada de Business Week reportaba que las aseguradoras celebraban su victoria.

Se realizaron campañas muy exitosas en contra de esta reforma, organizadas por los medios y la industria para movilizar segmentos extremistas de la población. Es un país en el que es fácil movilizar a la gente con el miedo, e inculcarle todo tipo de ideas locas, como que Obama va a matar a la abuela de uno. Así lograron revertir propuestas legislativas ya de por si débiles. Si en verdad hubiera habido un compromiso real en el Congreso y la Casa Blanca, esto no hubiera prosperado, pero los políticos estaban más o menos de acuerdo.

Obama acaba de hacer un acuerdo secreto con las compañías farmacéuticas para asegurarles que no habrá esfuerzos gubernamentales por regular el precio de las medicinas. Estados Unidos es el único país en el mundo occidental que no permite que el gobierno use su poder de compra para negociar el precio de los medicamentos. Un 85 por ciento de la población se opone, pero eso no significa diferencia alguna, hasta que todos vean que no son los únicos que se oponen a estas medidas.

La industria petrolera anunció que va a utilizar las mismas tácticas para derrotar cualquier proyecto legislativo de reforma energética. Si Estados Unidos no implanta controles firmes sobre las emisiones de dióxido de carbono, el calentamiento global destruirá la civilización moderna.

El diario Financial Times señaló con razón que si había una esperanza de que Obama pudiera haber cambiado las cosas, ahora sería sorprendente que sí cumpliera con lo mínimo de sus promesas. La razón es que no quería cambiar tanto las cosas. Es una criatura de quienes financiaron su campaña: las instituciones financieras, las energéticas, las empresas. Tiene la apariencia de buen tipo, sería un buen acompañante de cena, pero eso no permite cambiar la política; la afecta un poco. Sí hay cambio, pero es un poco más suave. La política proviene de las instituciones, no está hecha por individuos. Las instituciones son muy estables y muy poderosas. Por supuesto, encuentran la manera de confrontar lo que sucede.

Más de lo mismo

Los medios están un poco sorprendidos de que se esté regresando adonde siempre se estuvo. Lo reportan, es difícil no hacerlo, pero el hecho es que las instituciones financieras se pavonean de que todo está quedando igual que antes. Ganaron. Goldman Sachs ni siquiera intenta ocultar que después de haber hundido la economía está entregando jugosos bonos a sus ejecutivos. Creo que en el pasado trimestre acaba de reportar las ganancias más altas de su historia. Si fueran un poquito más inteligentes lo intentarían ocultar.

Esto se debe a que Obama está respondiendo a quienes apoyaron su campaña: el sector financiero. Miren nada más a quién escogió para su equipo económico. Su primer asesor fue Robert Rubin, el responsable de la derogación de una ley que regulaba al sector financiero, lo cual benefició mucho a Goldman Sachs; asimismo, se convirtió en directivo de Citigroup, hizo una fortuna y se salió justo a tiempo. Larry Summers, quien fue la principal figura responsable de detener toda regulación de los instrumentos financieros exóticos, ahora es el principal asesor económico de la Casa Blanca. Y Timothy Geithner, quien como presidente de la Reserva Federal de Nueva York supervisaba lo que sucedía, es secretario del Tesoro.

En un reportaje reciente se examinó a algunos de los principales asesores económicos de Obama. Se concluyó que gran parte de ellos no deberían estar en el equipo de asesoría, sino enfrentando demandas legales, porque estuvieron involucrados en malos manejos en la contabilidad y otros asuntos que detonaron la crisis.

¿Por cuánto tiempo se pueden mantener las ilusiones? Los bancos están ahora mejor que antes. Primero recibieron un enorme rescate del gobierno y los contribuyentes, y lo utilizaron para fortalecerse. Son más grandes que nunca; absorbieron a los débiles. O sea, se está sentando la base para la próxima crisis. Los grandes bancos se están beneficiando con una póliza de seguros del gobierno, que se llama demasiado grande para fallar. Si se es un banco enorme o una casa de inversión importante, es demasiado importante para fracasar. Si se es Goldman Sachs o Citigroup, no puede fracasar porque eso derrumbaría toda la economía. Por eso pueden hacer préstamos riesgosos, para ganar mucho dinero, y si algo falla, el gobierno los rescata.

La guerra contra el narco

La guerra contra la droga, que desgarra a varios países de América Latina entre los que se encuentra México, tiene viejos antecedentes. Revitalizada por Nixon, fue un esfuerzo por superar los efectos de la guerra de Vietnam en Estados Unidos.

La guerra fue un factor que llevó a una importante revolución cultural en los 60, la cual civilizó al país: derechos de la mujer, derechos civiles. O sea, democratizó el territorio, aterrorizando a las elites. La última cosa que deseaban era la democracia, los derechos de la población, etcétera, así que lanzaron una enorme contraofensiva. Parte de ella fue la guerra contra las drogas.

Ésta fue diseñada para trasladar la concepción de la guerra de Vietnam, de lo que nosotros les estábamos haciendo a los vietnamitas, a lo que ellos nos estaban haciendo a nosotros. El gran tema a fines de los 60 en los medios, incluso los liberales, fue que la guerra de Vietnam fue una guerra contra Estados Unidos. Los vietnamitas estaban destruyendo a nuestro país con drogas. Fue un mito fabricado por los medios en las películas y la prensa. Se inventó la historia de un ejército lleno de soldados adictos a las drogas que al regresar se convertirían en delincuentes y aterrorizarían a nuestras ciudades. Sí, había uso de drogas entre los militares, pero no era muy diferente al que existía en otros sectores de la sociedad. Fue un mito fabricado. De eso se trataba la guerra contra las drogas. Así se cambió la concepción de la guerra de Vietnam a una en la que nosotros eramos las víctimas.

Eso encajó muy bien con las campañas en favor de la ley y el orden. Se decía que nuestras ciudades se desgarraban por el movimiento antibélico y los rebeldes culturales, y que por eso teníamos que imponer la ley y el orden. Allí cabía la guerra contra la droga.

Reagan la amplió de manera significativa. En los primeros años de su administración se intensificó la campaña, acusando a los comunistas de promover el consumo de drogas.

A principios de los 80 los funcionarios que tomaban en serio la guerra contra las drogas descubrieron un incremento significativo e inexplicable de fondos en bancos del sur de Florida. Lanzaron una campaña para detenerlo. La Casa Blanca intervino y suspendió la campaña. Quien lo hizo fue George Bush padre, en ese tiempo encargado de la guerra contra las drogas. Fue cuando la tasa de encarcelamiento se incrementó de manera significativa, en gran parte con presos negros. Ahora el número de prisioneros per cápita es el más alto en el mundo. Sin embargo, la tasa de criminalidad es casi igual que en otros países. Es un control sobre parte de la población. Es un asunto de clase.

La guerra contra las drogas, como otras políticas, promovidas tanto por liberales como por conservadores, es un intento por controlar la democratización de fuerzas sociales.

Hace unos días, el Departamento de Estado de Obama emitió su certificación de cooperación en la lucha contra las drogas. Los tres países que fueron descertificados son Myamar, una dictadura militar -no importa, está apoyada por empresas petroleras occidentales-, Venezuela y Bolivia, que son enemigos de Estados Unidos. Ni México, ni Colombia, ni Estados Unidos, en todos los cuales hay narcotráfico.

Un lugar interesante

El elemento central del neoliberalismo es la liberalización de los mercados financieros, lo cual hace vulnerables a los países que tienen inversionistas extranjeros. Si uno no puede controlar su moneda y la fuga de capitales, está bajo control de los inversionistas extranjeros. Pueden destruir una economía si no les gusta lo que este país hace. Ésa es otra forma de controlar pueblos y fuerzas sociales, como los movimientos obreros. Son reacciones naturales de un empresariado muy concentrado, con gran conciencia de clase. Claro que hay resistencia, pero fragmentada y poco organizada, y por ello pueden seguir promoviendo políticas a las que se opone la mayoría de la población. A veces esto llega al extremo.

El sector financiero está igual que antes; las aseguradoras de salud han ganado con la reforma sanitaria, las empresas energéticas ganarán con la reforma energética, los sindicatos han perdido con la reforma laboral y, por supuesto, la población de Estados Unidos y la del mundo pierden porque ya de por sí la destrucción de la economía es grave. Si se destruye el medio ambiente, los que de veras sufrirán son los pobres. Los ricos sobrevivirán a los efectos del calentamiento global.

Por esto América Latina es uno de los lugares verdaderamente interesantes. Es uno de los sitios en los que hay verdadera resistencia a todo esto. ¿Hasta dónde llegará? No se sabe. No me sorprendería que haya un giro a la derecha en las próximas elecciones en América del Sur. Aun así, se ha logrado un avance que sienta las bases para algo más. No hay muchos lugares en el mundo de los que pueda decirse lo mismo.

(La Jornada de México) de cuba debate


Hernandez Arregui


A 35 años de la muerte del historiador Juan José Hernández Arregui.


Soy peronista porque soy marxista (nota de Norberto Galasso en Miradas al Sur)
El 22 de septiembre se cumplen 35 años del fallecimiento de Juan José Hernández Arregui, pensador y luchador comprometido con su pueblo, de vastísima cultura, a quien puede considerarse –sin exageración alguna– como uno de los intelectuales de más alto nivel en la Argentina del siglo XX .





Algunas cosas muy actuales:


"La clase media tiende a la formación de grupos intelectuales que fluctúan, por motivos diversos, entre las "élites" que miran hacia arriba y los "ghettos" espirituales que miran hacia abajo. Esto explica la abundancia de intelectuales de izquierda que se pasan a la derecha ideológica, al conservatismo social. En realidad, los intelectuales son los que sienten más vivamente esta situación incierta que ocupan en la sociedad. Mientras la perspectiva de descender les lleva a la comprensión de la lucha que libra la clase trabajadora por otra parte les estimula a no caer en ella."

Hernández Arregui nos estimuló para que repensemos y redefinamos toda la cultura argentina desde sus orígenes. Y también a denunciar la mistificación del intelectualismo que se dice progresista sin entender nada de los movimientos populares que surgen no de los libros sino de las tradiciones de un pueblo:

"En la escuela le enseñaron a preferir el inmigrante al nativo, en el colegio nacional que el capital extranjero es civilizador, en la Universidad que la Constitución ha hecho la grandeza de la Nación o que la inestabilidad política del país es la recidiva de la montonera o de la molicie del criollo. Este estado de espíritu, fomentado sutilmente por la clase alta aliada al imperialismo, distorsiona la conciencia de estos grupos, cuyo escepticismo frente al país favorece el pasivo sometimiento espiritual"
Fuente:.http://www.elortiba.org/herar.html


Al Sur de la Frontera Oliver Stone






La revolución no será transmitida

Una historia gauchesca

El cuentito de Alfredo De Angelis, o las cuentitas de Alfredito

Una historia gauchesca para que los niños puedan entender el problema del campo.

Don José es dueño de 200 Hectáreas de campo, en Larroque- Entre Ríos, que valen 11 millones de pesos. El no quiso trabajar más y sus hijos Miguel y Alberto tampoco, por lo tanto alquiló su campito a razón de 15 quintales de soja (1500 Kg.) por año y por Hectárea. Si la tonelada de Soja se la pagan con retenciones de 35% $ 1.100 la tonelada, Don José y sus hijos Miguel y Alberto ganaron en el año $ 330.000, sin arriesgar nada, sin trabajar y viviendo en el campo. Si el gobierno le hubiese aplicado 41 % de retenciones hubiese recibido casi $ 40.000 menos por año y por ello es que lo tenemos arriba de la Ruta a el y sus hijos.

Ese Campo de Don José lo alquiló Don Alfredo y su hermano mellizo que son vecinos de Don José alambrado por medio y sacaron de soja en ese campo 3200 Kg ./Ha y por lo tanto con el 35% de retenciones piensan sacar $ 704.000 brutos a los cuales hay que descontar lo que hay que pagarle a Don José por el alquiler o sea que le quedan $ 374.000 + toda la plata que le ingreso por el trigo ya que en el mismo año sembraron trigo en junio y después de cosecharlo en diciembre, sembraron soja de segunda que cosecharon en Abril del 2009.-

Como el gobierno quería cobrarles el 41% de retención Don Alfredo y el Mellizo pierden de ganar $ 73.000 por año y por eso también están en la Ruta. Pero como Don Alfredo y el Mellizo son dirigentes de la Federación Agraria de Entre Ríos, ninguno de los dos tiene tiempo para tonteras (por ejemplo sembrar o cosechar) y mucho menos ahora que las cámaras de TV están en la ruta y por ello contratan a Don Rubén vecino de María Grande que tiene una buena sembradora y trabaja en su campo y la saca a trabajar afuera con su hijo Hugo a razón de 150 Kg . De Soja por Hectárea sembrada.- Si la retención es de 35%. Don Rubén y Hugo cobran 33.000 pesos por 4 días de trabajo pero si la retención fuese del 41% cobraría 3.600 pesos menos y por lo tanto Don Rubén y el Hugo también esta en la ruta.

Don Aldo y su hermano Francisco son dueños de una cosechadora Vassalli que le salió hace un tiempo u$s 75.000 y la sacan a trabajar en la cosecha de soja a razón de 150 Kg. De Soja por Hectárea cosechada y como Aldo y Francisco le cosecharon el campo al Alfredo y al Mellizo están en las mismas condiciones que Rubén y Carlos y también están en la ruta.

Todos estos contratos no existen porque en el campo es más importante La palabra que un papel firmado y además nos ahorramos esas boludeces de IVA – Ingresos Brutos – Ganancias – Impuestos a los Sellos – Bienes Personales y otras Yerbas y para darle un valor a esa palabra y no tener que hablar de intereses fijamos los valores en quintales de soja.

Asimismo estos 'culeados' del gobierno fijaron el límite de producción para recibir el subsidio de devolución de las retenciones en 500 Toneladas de Soja y Nosotros cosechamos 640 Toneladas.- Eso no sería problema porque algo podemos mentir pero el problema mayor es que no tenemos contratos legales y además ¿¿¿Quien es el que tiene todos los impuestos al día para poder anotarse para recibir ese subsidio???

¡¡Por eso lo mejor es que no nos saquen algo para devolverlo después!!

Y hasta que no cambien estos funcionarios mal asesorados: Don José y sus hijos Miguel y Alberto - Don Alfredo y su hermano el Melli - Don Rubén y su hijo Hugo - Don Aldo y su hermano Francisco y Don Arturo no se bajaran de la Ruta …. Porque trabajaron cuatro días en la cosecha de soja y cuatro días en la siembra de trigo que cosecharan en diciembre de 2009 y si Tata Dios se acuerda y hace llover… otra cosa no hay que hacer salvo fertilizar al macollaje de Trigo… pero eso lo hará Don Arturo que tiene una buena distribuidora de fertilizante y la saca a trabajar…. entonces detendremos en la ruta a todos los camiones sobre todo los internacionales para equilibrar la balanza de pagos.

Así que podemos estar días y más días en las Rutas, total estamos más al pedo que oreja de sordo.

¡¡ Por el federalismo!! – ¡¡ Por el Campo!! – ¡¡ Por la Patria !! – ¡¡ Pero sobre todo Por la Guita!! ¡¡ Y después dicen que la soja no emplea gente mira sino de 200 Has vivimos 10 familias y la mayoría sin laburar!!

www.importatuopinion.blogspot.com
www.elortiba.org

Nueva ley de medioaudiovisuales

La Ley Vieja vs La Ley Nueva


La siguiente es una síntesis comparativa entre la ley vigente y la norma a debatir:
1) Comparando los conceptos de “libertad de expresión”:

La ley vigente limita esa facultad por las necesidades de la Seguridad Nacional debido a que fue sancionada en el gobierno de facto.

El proyecto propuesto de Servicios de Comunicación Audiovisual garantiza el derecho humano universal a la información y a la libertad de expresión como lo prevé la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

2) Comparando las definiciones sobre “las autoridades de aplicación”:

La norma vigente establece que el organismo que regula a la radio y televisión está integrado por militares, servicios de inteligencia y empresarios.

En cambio, el proyecto de ley propone que el ente sea dirigido por un órgano colegiado compuesto por representantes de la legislatura nacional, de la segunda y tercera minoría y representantes del Poder Ejecutivo Nacional. También establece un Consejo multisectorial y participativo integrado por miembros de las Universidades, de las Asociaciones sin fines de lucro, de los trabajadores, etc.

3) Acerca de los monopolios y oligopolios:

Ley vigente 22.285: admite esas instancias en los medios de comunicación. El Estado tiene una participación subsidiaria ya que solo puede dar servicio en áreas geográficas no rentables para los privados.

La nueva ley impide la formación de monopolios y oligopolios, promoviendo el pluralismo del espectro y de los servicios de Comunicación Audiovisual. El Estado Nacional, las Provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios tendrán asignadas frecuencias.

4. Sobre el plazo de licencias:

La antigua 22.285 establece que las licencias duran 15 años y pueden prorrogarse por 10 más.

La propuesta actual aconseja que duren 10 períodos y se podrán extender previa realización de audiencias públicas.

5. ¿Qué dice una y otra sobre los requisitos para ser titular de una licencia?:

Ley vigente 22.285: exige requisitos personales basados en la posesión de riqueza y preferencia de aspectos patrimoniales.

En cambio el proyecto de Servicios de Comunicación Audiovisual establece que para ser titular de una licencia se ponderarán criterios de idoneidad y de arraigo en la actividad. Excluirá a quienes hayan sido funcionarios jerárquicos de gobiernos de facto, atendiendo a la importancia de los medios en la construcción del Estado de Derecho y la vida democrática.

6. Sobre los contenidos de interés público:

La ley vigente permite la codificación de las transmisiones deportivas, impidiendo el acceso abierto a la mayoría de la población.

La norma propuesta en la actualidad prevé que los partidos de fútbol relevantes puedan ser transmitidos por televisión abierta.

7. Las cooperativas también estarán presentes en este debate acerca del pasado y futuro:

La participación de esas asociaciones estuvo prohibida hasta el año 2005. En la actualidad mantienen algunas restricciones.

El proyecto de ley a debatir establece un régimen abierto para los cooperativistas.

8. ¿Qué definen ambas reglamentaciones acerca del cine nacional?:

Ley vigente 22.285: No está previsto.
Proyecto de Ley: fija una cuota de pantalla de cine nacional como lo hicieron países como Francia o Brasil.



http://www.argentina.ar/hablemostodos




1) Proporcionar un marco legal.

La reglamentación está destinada a dar contenido normativo a la radiodifusión en todas sus formas, incluyendo los sistemas pagos o gratuitos.

2) Crear un organismo colegiado.

Se creará la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AUFER) encargada de aplicar, interpretar y hacer cumplir la ley. Sus miembros serán designados por una Comisión bicameral y el Poder Ejecutivo de la nación. Existirá también un Consejo Federal cuyos miembros provinciales van a representar a los prestadores privados, a las emisoras universitarias, a los medios públicos y a los trabajadores de prensa.

3) Universalizar la comunicación para ampliar los medios comunitarios.

Las cooperativas podrán prestar servicios de comunicación siempre y cuando se garantice una porción del mercado a un competidor. La intención de esta norma es regularizar los medios regionales y establecer un régimen abierto. Las universidades podrán tener su medio de comunicación sin restricciones y los medios estatales mostrarán autonomía de los gobiernos.

4) Evitar monopolios y oligopolios.

A tal fin, el proyecto prevé tres modelos de gestión de medios: privada comercial, estatal o privada sin fines de lucro. Además las reglamentaciones deberán favorecer la pluralidad de mensajes.

5) Distribuir las licencias.

Cada concesionario podrá tener diez licencias. Ninguna empresa deberá superar una audiencia nacional al 35 por ciento del total de habitantes.

6) Difundir el cine nacional.

Una Cuota mínima de pantalla para el cine argentino será prevista en la ley para las señales de televisión que deberán emitir películas nacionales y favorecer la producción local.

7) Reservar el espacio audiovisual a organizaciones sin fines de lucro.

El 33 por ciento del espectro será destinado a esos grupos.

8) Divulgar masivamente los eventos deportivos trascendentes para el país.

Los partidos de fútbol y otros encuentros olímpicos que sean de interés para la Argentina se transmitirán por la televisión abierta de acceso libre.

Victor Hugo Morales


Perez Esquivel en las audiencias públicas en el congreso de la nación

Papeles manchados




La planta de Papel Prensa S. A. en la localidad de San Pedro.

Clarín, La Nación y La Razón se quedaron con Papel Prensa como un premio de la dictadura.


Por Eduardo Anguita

No es justo que el periodismo se valga de la historia para contaminar el presente. “Tirar archivos” suele ser un golpe bajo para castigar en lugar de debatir las cosas candentes de la actualidad. Pero, cuidado, porque la historia no sólo da perspectiva sino que, en muchos casos, tiene hilos conductores con el día a día. Este es el caso, porque Papel Prensa nació manchado de sangre pero, además, fue un negociado formidable que, hasta hoy, le brinda privilegios al Grupo Clarín, principal accionista de esa empresa.

La Nación, Clarín y La Razón se quedaron con Papel Prensa como un premio que la última dictadura les dio a quienes los acompañaron, con las proclamas y, sobre todo, con los silencios. Dos años de construcción de esa sociedad entre dictadores y propietarios de diarios fueron coronados de la manera más vulgar de los negociados: las empresas periodísticas pagaron ocho millones de dólares por un emprendimiento cuyo valor de mercado era de 250 millones. Tan burdo era el pacto, que La Prensa rechazó el convite del dictador Jorge Videla, excusándose en la filosofía liberal y no estatista de ese diario.

El papel de diario en el mercado argentino llega de Chile, de Finlandia o de otros destinos y cuesta más de 600 dólares la tonelada. Papel Prensa abastece a La Nación y Clarín (que luego se quedó con las acciones de La Razón), y guarda un pequeño cupo de papel para diarios “amigos”. No hay, en toda la Argentina, otras empresas papeleras dedicadas al rubro de los diarios. Algunas lo hicieron, pero de forma marginal. El privilegio de integrar verticalmente la producción no fue el fruto del ejercicio del periodismo independiente sino de una gigantesca operación política, económica y cultural que dejó sus huellas en el presente.

Una de esas huellas es la brutal autocensura de las empresas de medios para abordar esta historia que hoy resulta imprescindible para entender el comportamiento de Clarín frente al tratamiento de la ley de servicios audiovisuales, antesala de un camino de democratización de la palabra.

Marzo de 1976. José Alfredo Martínez de Hoz Cárcano asumió al frente del Ministerio de Economía nueve días después que la Junta Militar. El acto fue en el Salón Blanco de la Casa Rosada y estaba colmado de empresarios y no sólo de militares. Además de banqueros, petroleros y exportadores de carne y granos, estaban en pleno los dueños de los medios de comunicación. Su discurso pasó por cadena nacional. Su voz resultaba cansina, y los datos horrorosos: “En los últimos doce meses el crecimiento de los precios minoristas alcanzó al 566 por ciento y si en los próximos nueve meses la tasa marcha al ritmo del primer trimestre (de 1976), la espiral llegará al 788 por ciento”. El ministro sostuvo que eso produciría, entre otros males, “la proletarización de la clase media”. Para pasar “de una economía de especulación a una de producción”, el ministro anunció la liberación de precios y el aumento general de combustibles y tarifas –del orden del 30 por ciento–. Con respecto a los ingresos, “se suspenderá toda actividad de negociación salarial entre sindicalistas y empresarios, así como todo proceso de reajuste automático periódico de los salarios”. Martínez de Hoz derogó la nacionalización de los depósitos bancarios, la ley de inversiones extranjeras y el monopolio estatal de las juntas nacionales de Carnes y Granos, reemplazadas por el juego del mercado.

Y aquí un dato clave para entender el acompañamiento de la prensa escrita: el dólar tendría tres cotizaciones, la oficial a precio fijo, otra fluctuante accesible al público en casas de cambio y una tercera para operaciones de comercio exterior. En este último renglón, dejó dos productos –sólo dos– con dólar subsidiado: la importación de combustibles y la de papel prensa. El primer caso era para favorecer a las petroleras extranjeras en detrimento de YPF y el segundo para granjearse la simpatía de quienes tenían por delante la enorme labor de no hablar de los grupos de tareas que, por esos días, colmaban los campos clandestinos de detención con personas que luego serían tiradas al mar o enterradas clandestinamente.

Los empresarios de medios departieron amablemente con el general José Rogelio Villarreal, secretario de Prensa y Difusión, esa noche. Al día siguiente, sábado 3 de abril, el editorial de Clarín decía: “Aplicar esta política no conduce a perder la capacidad de decisión nacional, la que debe ubicarse en el suelo argentino, indeclinablemente, respondiendo a la voluntad y aptitud del Estado. Podría más bien inferirse que retardar el ritmo del desarrollo es lo que coloca a los pueblos en el riesgo de perder, entonces sí, su soberanía efectiva. Para robustecerla y afirmarla es necesario tener en claro cuáles son las prioridades a las que se debe atender y a qué ritmo hay que desenvolverlas. Para cumplir ese cometido la Argentina se ha puesto de nuevo en marcha, según lo muestran los acontecimientos”.

Salvo la revista Cuestionario, nadie se atrevió a reproducir la circular que la Secretaría de Prensa y Difusión de la Junta Militar mandó a todos los medios de comunicación para reglamentar el manejo de la información. Contenía 16 tópicos. “Inducir a la restitución de los valores fundamentales que hacen a la integridad de la sociedad: orden, laboriosidad, jerarquía, responsabilidad, idoneidad, honestidad, dentro del contexto de la moral cristiana. Propender a la atenuación y progresiva erradicación de los estímulos fundados en la sexualidad y en la violencia delictiva. Sostener una acción permanente y definitiva contra el vicio en todas sus manifestaciones”. Advertía: “Se reitera la absoluta prohibición de efectuar propaganda subliminal en todas sus formas”. No decía por escrito lo que los agentes del temible general José Rogelio Villarreal, a cargo de Prensa y Difusión, ordenaban en privado: nada de hablar de los desaparecidos. Esa es cuestión de Estado y no de tratamiento periodístico. El director de Cuestionario, Rodolfo Terragno, tomó una valiente decisión: publicó completa la circular, ya que consideró que era importante que sus lectores supieran los reglamentos para la prensa. Poco después, debió ir a Caracas para salvar su vida.

Papel Prensa. El general Villarreal, nacido en Santiago del Estero, había estado al frente de la Quinta Brigada con asiento en Tucumán, donde se desarrollaba el Operativo Independencia destinado a acallar cualquier resistencia civil, desde la guerrilla rural hasta la protesta docente, pasando por la liquidación de la histórica lucha de los cañeros tucumanos. Puntal del apoyo a los militares era el diario La Gaceta, donde se desempeñaba el joven periodista Joaquín Morales Solá, que ya era un ferviente defensor de liquidar cualquier vestigio de desobediencia civil y de todas las formas criminales con las que los militares actuaban. Fue Villarreal quien sugirió la incorporación de Morales Solá al equipo de selectos redactores de la sección Política de Clarín que firmaban “los logros del Proceso de Reorganización Nacional”.

Los vínculos entre las empresas periodísticas y los encargados de la prensa de la dictadura tuvieron muy distintas aristas. Fue en ese tiempo que la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, adoptó dos hijos, presuntamente apropiados por el terrorismo de Estado. Fue y es un caso paradigmático, que muestra las dificultades de la Justicia argentina para esclarecer aquellos casos que involucran a los poderosos. Pocos meses después de la adopción de estos niños, la viuda de Noble firmó la compra –junto a los presidentes de los directorios de La Nación y La Razón– de Papel Prensa. Fue un 17 de enero de 1977 y fue posible por una historia que todavía no tiene quien la pueda contar enteramente.

Papel Prensa había sido una iniciativa de otro dictador, Juan Carlos Onganía, quien en 1969, convocó a un centenar de empresarios de diarios y les ofreció hacer la planta productora de papel, un insumo crítico en esta industria que, hasta entonces, era importado. Onganía, con veleidades desmedidas, llamaba personalmente, por ejemplo, a Héctor Ricardo García, director de Crónica, para decirle “¡Ni se le ocurra volver a hacer una tapa como ésa. Le voy a mandar la infantería!”. Su propuesta fue, según recuerdan sus interlocutores de la época: “Yo les doy el papel a precio argentino y ustedes no rompen más las pelotas”. Pero Onganía no duró mucho más. Así, las acciones de Papel Prensa tuvieron un derrotero inusual y quedaron en manos de un empresario tan atrevido como imprevisible, David Graiver, quien podía negociar con banqueros neoyorquinos un día y al otro lavar plata de Montoneros. Nada muy distinto del negocio de los otros financistas. Graiver tenía pedido de captura por su vinculación económica con Montoneros y la dictadura tuvo la oportunidad de terminar de un plumazo con el affaire Papel Prensa cuando, en agosto de 1976, el avión en el que viajaba, en México, explotó en el aire. Si fue cierto o no, si Graiver cambió su identidad o si fue asesinado, es parte de una investigación que excede estas líneas. Lo cierto es que a los esbirros de la dictadura le costó muy poco esfuerzo que sus herederos se desvincularan de las acciones que, como botín de guerra, terminaron en manos de Clarín, La Nación y La Razón.

Una fábula. Para tranquilidad de todos quienes quieran visitar la página web de Papel Prensa, podrán encontrar una historia mucho más tranquilizadora que ésta. Es, claro, una historia oficial, llena de tesón y esperanza, cuyos dos primeros párrafos son un indicador de cómo el supuesto periodismo independiente trata la verdad, ese bien tan preciado para este oficio.

“La planta de Papel Prensa S.A. se inauguró el 27 de septiembre de 1978. Fue, y es, la primera empresa nacional dedicada exclusivamente a la producción de papel para diarios. Fue, y es, además, el fruto de un anhelo que concierne a todos los sectores del país, en un rubro vital de la economía.

Las inversiones realizadas por un grupo de empresas y accionistas con visión de futuro, lograron garantizar la independencia de una de las principales industrias de la comunicación. La concreción de este desafío permite sustituir importaciones cercanas a los 90 millones de dólares anuales.
De esta forma se inició una nueva era en la industria papelera argentina. Hoy, bajo la conducción de los dos diarios líderes, Clarín y La Nación, y con la participación del Estado nacional, Papel Prensa S.A. abastece a la mayoría de los diarios del país. En su trayectoria, ya ha superado las 3.500.000 toneladas de esa vital materia prima, elaborada con tecnologías que están al nivel de las utilizadas por los países más desarrollados del mundo”.

Miradas al Sur

Andrei Tarkovski

Stalker,
Secuencia de la pileta





Stalker,
Solinich, uno de los actores favoritos de Tarkovski



Final de Solaris , de Andrei Tarkovski.


Prelorán






Entrevista realizada por el profesor etíope Teshome Gabriel (Universidad de California) a Jorge Prelorán, publicada en 1987*. Publicado en Catálogo de VII Muestra Internacional del Filme Etnográfico, realizado en Río de Janeiro (2000)..
revista Antropología visual
http://www.antropologiavisual.cl

¿Ud. siempre ha documentado temas sociales?

Muchos cineastas etnográficos han documentado lo que llaman “culturas moribundas”, no tanto por el respeto que le tienen a ellas, sino por el hecho de ser realidades que al ir desapareciendo rápidamente deben ser documentadas como rarezas. Mi propia experiencia sufrió una transformación. Comencé siendo fiel a la escuela tradicional de etnografía con un orientador que buscaba documentar sólo elementos de la realidad que tenían que ver con el pasado, despreciando todo lo que había de moderno. Fui advertido, por ejemplo, que las radios y otras innovaciones modernas deberían ser ignoradas en mis documentales.

A lo largo de los años descubrí que mi fascinación era por el proceso de transculturación ocurrida en zonas rurales de todo el mundo. Para mí, el interés principal es entender cómo las personas hacen frente a nuevas situaciones o pierden su identidad. Ese proceso de cambio me parece casi hipnótico. Por ejemplo, cómo las tradiciones rurales enfrentan el avance de la civilización occidental. De esta manera, llegué a la conclusión de que lo que más me interesa es la adaptación. Intento documentar un período histórico, pero sin descartar nada. Si la radio, el automóvil o la bicicleta están presentes, los incluyo en los filmes, porque la tecnología hace parte del medio y no se puede ignorar. Lo que me fascina es la capacidad humana de adaptación para finalmente controlar el ambiente que escogió para vivir.

No sólo me interesan las innovaciones tecnológicas, sino también el cómo las personas se adaptan a ellas. Don Cochengo Miranda, el protagonista de uno de mis filmes, que vive en el desierto de las Pampas, una noche estaba melancólico; me contó que su hijo debía ser educado en un colegio a 400 Km. de distancia para que así estuviese preparado para enfrentar los cambios. Y, a pesar de su tristeza por tenerlo tan lejos, quería que su hijo tuviese una vida mejor que la suya. Había una sensación de pérdida y la documenté, pues era parte de la realidad que ellos estaban viviendo.

¿Existe una simbiosis entre lo que Ud. filma y su vida personal?

Tiempo después de las presentaciones de Hermógenes Cayo comenzaron a preguntarme si soy una persona religiosa, pues algunas veces el público piensa que las ideas y creencias documentadas en el filme son reflejos de mis propias creencias. Me considero un agnóstico porque cuando veo tanta injusticia en el mundo me pregunto si puede haber un ser supremo. La vida parece ser tan casual... Y ya que me es imposible tener una fe religiosa tan fuerte como la de Hermógenes, documento sus creencias y credos con gran respeto. Tengo un gran respeto por aquellos que tienen profundas creencias y me siento culpable por no poseerlas personalmente. Entonces, no existe una simbiosis entre mi vida y mi obra.

¿Cuáles son sus motivaciones básicas al hacer ese tipo de cine?

Yo no filmo con el propósito de hacer “cine etnográfico”. Más bien, fue que durante la producción de una serie de filmes los temas naturalmente tendieron a los seres humanos y sus actividades. Estaba intrigado con la vida tal cual es. Poco a poco esos documentales se fueron estructurando dramáticamente para que pudieran ser proyectados al público como testamentos de la multiplicidad de culturas en el mundo en que vivimos.

No me parece que Ud. haya hecho filmes en zonas urbanas...

Mi tendencia ha sido documentar gente que vive en las áreas rurales. Siento que las urbanas ya tienen grupos o instituciones que hablan por ellos: iglesias, congresos, etc. He buscado personas que no tienen acceso a los medios de comunicación, para que nos cuenten sus historias y sean escuchados. Mi motivación básica al hacer este tipo de filme es la de servir a esa gente marginal que fue olvidada, haciendo lo posible para ayudarlas a mejorar sus condiciones de vida.

Es posible que también haya un elemento romántico en mi opción de filmar en zonas rurales: mostrarlas a aquellas que las dejaron atrás, mostrar que la región de donde vinieron es maravillosa, y que no deben tener vergüenza de sus raíces y tradiciones que los urbanos tienden a denigrar.

¿Cuál es su propósito al hacer este tipo de cine? ¿Existe alguna meta que Ud. desea alcanzar?

No tengo un “propósito” definido, excepto una voluntad de documentar la condición humana, el placer de entender otros seres humanos y, al hacerlo, encontrar mi propio espejo, mi “alter-ego”. Tal vez se pueda rotular mis filmes como Geografía Humana. Creo que es simplemente mi curiosidad en intentar entender quién soy a través de mis personajes o encontrar mis propias ideas.

Tal vez la meta más importante del cine etnográfico es llegar a entender que el “Homo Sapiens” es básicamente igual en cualquier lugar de la tierra, que sus deseos y aspiraciones son comunes a todos. En esencia somos tan semejantes que las diferencias materiales se acaban tornando superficiales y poco importantes.

Me gustaría con este tipo de cine poder reducir las distancias y el racismo a través de un conocimiento más profundo de otros pueblos. La dificultad está en que muchos documentales etnográficos del pasado enfocaron solamente lo exótico, lo extraño, reforzando así la diferencia entre “nosotros” y “ellos”. Tales enfoques han acrecentado la animosidad, el racismo y el etnocentrismo, justificando la opresión, el etnocidio y hasta el culturicidio. A mí me gustaría ayudar a reparar el daño de ese cine racista.

Su trabajo lo ha obligado a viajar mucho a lo largo de estos veinte años...

La mejor forma de aprender sobre las vidas y vicisitudes de un pueblo es yendo hasta las fuentes. He pasado muchos años viajando, generalmente en compañía de otra persona, a lugares más remotos de Argentina y de otros países latinoamericanos, para aprender las formas de adaptación de las personas y sus conquistas en las regiones en que viven.

¿Ud. sintió alguna vez miedo de viajar en países o lugares extraños?

Viajo con confianza y he comprobado que al conocer personas, ellas generalmente son amigables y hospitalarias. Riesgos siempre existen, pero no me detengo en posibles situaciones de peligro o incomodidad. Digo esto porque muchos de aquellos que aspiran a ser cineastas etnográficos pueden estar preocupados por su bienestar y seguridad. Si ellos aceptaran demasiado las limitaciones o tuvieran miedo de salir de sus círculos familiares, se transformarán en viejos saludables físicamente, pero sin marcas y aburridos.

En mi caso, constaté que me siento mejor cuando documento gente de mi propio país. No necesariamente mi propia gente o grupo social, pero me siento bien relacionándome con mis compatriotas. Durante los años que filmé en Argentina, mientras permanecí dentro de esos límites, me sentí seguro porque si mis filmes tienen elementos de crítica a problemas sociales, considero que como argentino tengo derecho de exponerlos en un esfuerzo por mejorar la situación de mi país.

¿Cómo ve Ud. la necesidad de adquirir conocimientos básicos de cinematografía con el propósito humanista de hacer filmes etnográficos?

Somos constantemente bombardeados por una serie de ideas e ideologías de otros, ya que es mucho más cómodo ser un lector que un creador. Me considero un cineasta humanista por la interacción con la gente. En lugar de leer lo que los otros han pensado, escogí viajar mucho y hacer de mis experiencias la base de mi filosofía. Esto ha modelado mi carácter y mi propia ideología. Gradualmente, sin presiones, fui descubriendo las situaciones que hacen de las personas lo que realmente son. Siempre he despreciado teorías o fórmulas elaboradas en el pasado y en países remotos con tenues conexiones con la realidad con la cual mantengo contacto. Esto ocurrió después que cumplí 30 años. Fue como abrir las ventanas hacia el mundo, una fascinación con todo y un deseo de compartir con otros los conocimientos del mundo.

Muchos filmes realizados en países del tercer mundo documentan la miseria, la opresión y la sumisión. ¿Qué piensa Ud. de esto?

Creo que el cine se debería utilizar para documentar las realidades y transformar el mundo en un lugar mejor. Pero me preocupa cuando los cineastas van a zonas rurales para hacer filmes sobre experiencias que les son extrañas, instigados por motivaciones externas tales como, por ejemplo los objetivos ideológicos. En ese caso van en busca de imágenes que necesitan para defender sus posturas ideológicas y generalmente con un grado de resentimiento y agresividad similar al fervor religioso. Este tipo de filme posee un sub-texto que generalmente no emergió del lugar donde fue filmado. El cineasta que hace un filme con ideas preconcebidas utilizando personas y temas para sus propias metas, las usa para recrear su realidad y no la del grupo filmado. En el filme etnográfico la palabra “uso” debería estar ausente, y esa disciplina debería ser, por el contrario, una forma de documentar la realidad sin imponer juicios personales.

Es necesario aproximarse a la experiencia de una manera pura y no movido por el deseo de obtener imágenes para defender nuestras ideas políticas.

¿En qué le benefició a Ud. hacer sus etnobiografías?

Atribuyo mi gusto a un fuerte complejo de inferioridad que tenía cuando era más joven. Fui un niño débil y asmático que casi nunca podía jugar con los otros niños, sobreprotegido por mi madre, un solitario. Me sentía incomodado frente a personas que parecían seguras de sí mismas. Me gustaba estar con una persona a la vez, huyendo de las fiestas y personas extrovertidas. Prefería estar en la oscuridad de un cine viviendo en la fantasía las aventuras de la tela. Eventualmente me sentí bastante mejor en la compañía de gente rural que luchaba por adaptarse que con mis compañeros de Buenos Aires. Tal vez ese haya sido un factor importante en mi aproximación con los protagonistas de mis filmes, donde me sentí al mismo nivel de la gente poco sofisticada.

¿Y en relación con su entrenamiento dentro de su disciplina?

Parece haber una realidad en mi personalidad que he experimentado en la medida que hago mis filmes, tal vez porque tengo sangre irlandesa por parte de mi madre e italiana del norte por parte de mi padre. Esto puede explicar las actitudes opuestas que tengo en mi trabajo. Por la parte irlandesa hay una aproximación intuitiva durante las filmaciones, una captación rápida de las situaciones y decisiones instantáneas de lo que debo documentar y adónde voy a documentar. Creo que la intuición es la experiencia acumulada a lo largo de los años, que aflora del subconsciente cuando se necesita, mientras que el lado de la mente está trabajando en otras cosas. Pero durante el proceso de finalización la parte italiana se apodera de mí: una actitud precisa, cuidadosa, orientada en relación con la técnica, que me obliga a pasar meses trabajando con el material hasta que se convierta en una obra que me satisfaga.

No sé si tengo talento, pero creo firmemente en la necesidad de un tratamiento especial al filme etnográfico en relación con otras formas de cine –incluso el Cine Verdad-. Los que optan por el filme etnográfico, para hacerlo bien, con distinción y honestidad, deben apreciar con profundidad la naturaleza de las culturas y el comportamiento humano. Deben poseer también un conocimiento sofisticado del cine, de su potencial para describir eventos visibles y comportamientos observables y también su potencial para engañar a las personas. Todo lo anterior debido a la posibilidad que el cine nos da en la interpretación de los sentimientos, pensamientos y motivaciones humanas. Mucho de esto puede provenir del talento natural o de la perspicacia personal, pero las potencialidades latentes del creador deberán ser extraídas y disciplinadas en el rigor de una experiencia educacional y de entrenamiento.

¿Cómo se financia este tipo de filme?

¡Buscando fondos en forma desgastante! Normalmente existe financiamiento para hacer algo concreto y específico, lo que implica en recibir algo concreto y específico en retorno. Esto puede ser la multiplicación del capital a través de la propaganda comercial, la diseminación de una ideología que podría llevar al poder, la búsqueda de prestigio, etc. Existe una razón sólida que mueve al financiador a colocar dinero en el cine documental.

Por otro lado, el cine etnográfico está generalmente unido a la educación y generalmente financiado por las universidades. Raramente los filmes dan retorno al inversionista, de manera que solamente los países desarrollados se pueden dar el lujo de gastar fondos sin la necesidad de reembolso. También implica el uso de tecnología sofisticada, con equipos caros y técnicos especializados. Eso nuevamente sugiere que sólo un pequeño y selecto grupo de especialistas podrán tener acceso a ese medio. Lo cual elimina, de hecho, a la mayor parte del mundo...

Traducción del portugués al castellano de Luis Campos

la libertad de expresion

Breve tratado para atacar la realidad





La movilización global. Breve tratado para atacar la realidad tiene por objeto una sola cosa: la realidad. Nuestra realidad, esta realidad que coincide con el capitalismo. Decir realidad capitalista es por lo tanto redundante. Hoy la realidad se ha hecho capitalista, y no deja nada afuera. Consideramos esta realidad hecha absoluto, este autodespliegue de la realidad en su necesidad interna, mostrándola tal y como es, y también cómo funciona. Al desvelar esta verdad ganamos numerosos conceptos, especialmente el de movilización global que sirve para describir la globalización neoliberal y que se pone como el verdadero fundamento de la realidad misma. Asimismo se avanzan definiciones nuevas, como la democracia en tanto que articulación del Estado-guerra y del fascismo postmoderno, o la del poder como poder terapéutico. La realidad, no obstante, al separarse de sí en su despliegue, al salir de la tautología, nos muestra también sus puntos débiles. En particular, pone ante nuestros ojos la nueva cuestión social: el malestar.
Porque la realidad tritura nuestras vidas existe un profundo malestar. Un malestar que no siempre puede ser encauzado, un malestar que se hace presente bajo la forma de fuerza del anonimato. Creemos que la fuerza del anonimato abre la posibilidad de una nueva política, una política nocturna. Política nocturna es aquélla que busca por todos los medios agujerear la realidad. Agujerear la realidad para poder respirar.

PANORAMA ECONOMICO Talquito

Por Alfredo Zaiat

La revitalización del discurso conservador en materia económica tiene en el tema de los subsidios un terreno fértil. El doble estándar en la evaluación de medidas económicas y comportamientos sociales se ha consolidado en la construcción del sentido común. No es una tarea sencilla eludir el bombardeo reduccionista de realidades complejas. Detrás de supuestas iniciativas para mejorar el horizonte fiscal o el escenario productivo para alentar la inversión del sector privado se oculta la discusión sobre millonarias transferencias de recursos públicos. Con criterios arbitrarios, los grandes industriales acompañados por economistas del establishment, con el inestimable apoyo de gran parte de una autoflagelada clase media, cuestionan los abundantes subsidios otorgados por el Estado al transporte y energía, ignorando los cuantiosos fondos también girados al poder económico. Héctor Méndez, el titular de la UIA y cara visible de la voluntad de ese grupo empresario de reeditar el suicidio industrial, arremetió contra los subsidios a los servicios públicos luego del encuentro con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Nada dijo acerca de los beneficios fiscales por regímenes de promoción a inversiones privadas, entre los que se destacan los proyectos de Siderar (Techint), Aluar y Molinos, o sobre las millonarias compensaciones otorgadas a la cadena agroalimentaria. En este último rubro, en los últimos días se anunció una medida que merece cuantificarse: se elevó de 10 a 20 centavos la compensación a los tamberos, lo que implica el desembolso de dinero público por hasta 90 mil pesos por unidad productiva en la última mitad del año. Pocos han sido tan agraciados en estos meses de crisis como los empresarios del campo, lo que revela su triunfo político-cultural en la convalidación por parte de una mayoría de iniciativas que significan abundantes giros de recursos fiscales hacia los estratos más acomodados de la pirámide económico-social.

En cambio, el cuestionamiento dominante se concentra en los subsidios al transporte y energía, que tienen impacto positivo en el presupuesto de los grupos sociales más vulnerables, aunque también vía tarifaria en las cuentas de pymes y comercios. En otro renglón, en tanto, se ocultan o minimizan transferencias cuando los favorecidos directos son grandes corporaciones locales, multinacionales y productores agropecuarios.

Uno de los sistemas de promoción de inversiones, que corrigió los abusos de los regímenes pasados, tiene un cupo anual de 1000 millones de pesos para proyectos de inversión en actividades industriales y 200 millones adicionales para aquellos desarrollados por pymes. Los beneficios se limitan a la amortización acelerada del bien de capital adquirido o a la devolución anticipada del IVA. En su trabajo “¿Formación de capital de emprendedores o concentración económica?” (revista Realidad Económica 238), el investigador Daniel Azpiazu realiza un detallado repaso de los resultados de esta política. Explica que el monto total de la inversión industrial promocionada ascendió a casi 10.000 millones de pesos, con un “costo fiscal” de 1756 millones de pesos. Azpiazu señala que “el principal fenómeno a remarcar lo ofrece el muy elevado grado de concentración de la formación de capital promocionada y, por ende, de los consiguientes ‘costos fiscales’. Apenas 15 proyectos explican más de las tres cuartas partes de la inversión, poco más del 82 por ciento de los beneficios fiscales concedidos, y el 83,2 por ciento de las exportaciones incrementales derivadas de la concreción de los respectivos emprendimientos”. Las principales empresas beneficiadas fueron Aluar, Terminal 6 Industrial, Molinos Río de la Plata, Cargill, Louis Dreyfus, Peugeot, Chrysler, Siderar, Acindar, YPF, Urquía.

La aplicación de subsidios es una medida que genera controversias porque el sector público determina en forma arbitraria, en base a ciertos objetivos, los favorecidos de esa política. Discutirlos permite mejorar la transparencia de su asignación y, en especial, su eficacia para evitar el despilfarro y la captura de ese dinero por grupos que no lo necesitan. Pero ese debate resulta más enriquecedor cuando es amplio y general, y no recortado según quien sea el beneficiario. Precisamente, la escasa transparencia en la asignación de subsidios a través de fideicomisos y fondos fiduciarios a lo largo de los últimos años, política acompañada por regulaciones de servicios públicos contradictorias para superar el modelo privatista de los noventa, favoreció el avance de la corriente conservadora. Con congelamiento de tarifas y luego su leve flexibilización y con una fuerte inversión pública en áreas sensibles, la intervención estatal ha privilegiado desde 2003 la estrategia de subsidios como mecanismo de redistribución de ingresos. Por ejemplo, el dinero que subvenciona el servicio de trenes y colectivos actúa como un salario indirecto para la población que utiliza esos medios de transporte. Mantener las tarifas controladas implica no afectar el ingreso de los pasajeros, en la mayoría trabajadores, estudiantes y jubilados.

En un reciente informe del Estudio Bein & Asoc. se destaca que para eliminar los subsidios al transporte urbano de pasajeros, calculado en 4884 millones de pesos en el primer semestre de este año (83,8 por ciento más que el destinado en el mismo período de 2008), las tarifas deberían aumentar 116 por ciento en el caso de los colectivos y 419 por ciento en los ferrocarriles y subtes. Los economistas de esa consultora estiman que de ese modo el boleto promedio de colectivo debería costar 3,05 pesos, el de subte, 5,71, y el de tren, 6,18 pesos. Hoy, el valor promedio de esos medios de transporte se ubica en 1,41, 1,10 y 1,19 peso, respectivamente. La conclusión de Bein es que “más allá de la no viabilidad política de semejante aumento, el impacto en el IPC de sincerar plenamente estas tarifas alcanza a sólo 4 puntos porcentuales”, para agregar con destinatario misterioso que “vale la pena remarcarlo porque no parece intuitivo”.

La actual reacción de los usuarios por el ajuste en luz y gas para disminuir el monto de los subsidios, que tanto reclamaba el discurso dominante y los progresistas preocupados por las piletas de invierno calefaccionadas de la zona norte, sirve como antecedente para evaluar el comportamiento social ante el alza de tarifas. Los recursos para mantener bajo control el precio del gas, la luz y el transporte público benefician a millones de personas, seguramente algunas sin necesidad de esa cobertura. Pero así funcionan las asignaciones (subsidios) universales, política que entusiasma cada vez a más a actores políticos y sociales.

El sector público también subsidia mediante otros mecanismos actividades sin cuestionamientos tan contundentes, aunque en algunos casos han surgido tenues críticas. Uno de ellos es el de las compensaciones a la cadena agroalimentaria. En 2008 el Estado ha distribuido 1500 millones de pesos a diferentes eslabones de ese circuito productivo, y en la primera mitad de este año ya sumó otros 1700 millones de pesos con una proyección a duplicar el dinero hasta diciembre. Esos fondos aportan a equiparar en parte la diferencia de algunos alimentos entre el precio local y el internacional. Si prevalece el discurso UIA-Méndez, esos subsidios deberían empezar a desaparecer, y en un contexto donde los commodities han descendido de sus máximos pero siguen en niveles elevados, los precios de los alimentos subirían aún más.

Recuperar la solvencia fiscal y macroeconómica, que para el poder económico significaría empezar a desmontar ese cuadro de subsidios, adelanta un fuerte incremento de la demanda de talquito suavizante. Muchos están ansiosos para volver a transitar ese camino que implicaría aumentos en alimentos, transporte y en servicios de luz y gas para usuarios residenciales y pymes. Ese entusiasmo de ciertos sectores sociales por el sincericidio de tarifas “de mercado” es uno de los tantos misterios a investigar por parte de estudiosos de comportamientos sociales.

HONDURAS La primera crisis latinoamericana en la era Obama

Por Emir Sader

Los que tenían evaluaciones reduccionistas, asimilando Obama a Bush, tendrán que reevaluar de inmediato sus visiones equivocadas. Bastó el golpe en Honduras –la primera gran crisis latinoamericana desde que empezó el gobierno de Obama– para que se viera cómo Estados Unidos recupera capacidad de acción en un continente donde la había perdido casi por completo.

Bush seguramente no habría condenado el golpe, menos todavía presionado a los golpistas para que aceptaran el retorno del presidente depuesto, como lo certifica el golpe en Venezuela. Pero lo hacen en un contexto en que los gobiernos latinoamericanos, que habían logrado dirimir por sí solos conflictos anteriores –como fue el caso del ocurrido entre Ecuador y Colombia a raíz de la invasión por el gobierno de Uribe a territorio ecuatoriano, en la reunión realizada en República Dominicana donde también retomaron relaciones normales, ahora perturbadas por la nueva onda de denuncias irresponsables de Uribe–, Colombia y Venezuela se ven apartados de la solución de la crisis hondureña. La existencia de Unasur, con un Consejo de Seguridad Su-damericano donde, por primera vez, no está Estados Unidos, que se limitó a mandar su flota naval, como para demostrar que sus armas son otras que las políticas, revela cómo el continente tiene sus formas propias de zanjar sus problemas y sus crisis.

Aun con ese poder de iniciativa, se cometió el error de aceptar la intermediación de Oscar Arias, no por casualidad propuesta por Hillary Clinton, que representa el ala más conservadora del nuevo gobierno norteamericano. Aun contando con una unánime condena internacional del golpe y con el apoyo al retorno de Zelaya al gobierno, el movimiento dirigido por el presidente hondureño aceptó la intermediación de Arias que, si bien lo recibió cuando fue expulsado por los militares de su país, además de haber mediado en los acuerdos de Contadora –que le valieron el Premio Nobel de la Paz–, retornó a la política costarricense para implementar el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. En ese retorno, tuvo grandes dificultades para triunfar por muy pequeño margen en las elecciones, tanto es así que fue obligado a convocar un referéndum sobre el TLC, donde también triunfó por un margen muy estrecho. Es el hombre de Estados Unidos en la región, cuando otros gobiernos, como los de Nicaragua, El Salvador y del mismo Honduras, se distancian de Washington.

Arias se comportó exactamente como quería Estados Unidos. Promovió un reconocimiento de hecho al gobierno golpista, poniendo las dos partes a negociar como si tuvieran estatutos similares. Planteó en primer lugar la condición de que Zelaya retorne a la presidencia, pero renunciando a cualquier iniciativa propia, haciendo que termine su mandato, simplemente para mantener la continuidad institucional, como si ésta no hubiera sido claramente rota. Ni siquiera se acusaría a ningún golpista, al contrario de lo anunciado por Zelaya, que pretende sancionar a los militares que han perpetrado el golpe. Se terminaría el mandato, sin pena ni gloria, y como Zelaya perdió las elecciones internas del partido al que todavía pertenece, no concurriría con ninguna alternativa que permitiera que el pueblo se pronunciara sobre su gobierno.

Micheletti juega con la continuidad hasta que el nuevo gobierno sea elegido. La importante decisión de los presidentes del Mercosur afirma que no reconocerán a ningún gobierno que reciba la presidencia del surgido del golpe. Debiera ser una posición asumida por todos los que condenan el golpe.

Frente a la resistencia de Micheletti de devolver la presidencia a Zelaya, Estados Unidos pasó a jugar una alternativa, que es la de que las fuerzas armadas acepten las condiciones propuestas por Arias. Se difunde que la declaración de los altos mandos militares hondureños fue redactada en Washington, en la oficina de un senador demócrata norteamericano, para terminar de confirmar que el gobierno Obama busca de todas formas salvar la apariencia de institucionalidad, como si no hubiera habido ya una ruptura de la institucionalidad democrática que impide que Zelaya gobierne y que someta a su pueblo una alternativa de continuidad política fuera de las oligarquías que han dominado siempre al país, responsables de que sea uno de los más pobres del continente.

Así, tampoco se puede aceptar que Zelaya asuma simplemente para concluir el mandato, como si nada hubiera pasado –es decir, sin el castigo a los golpistas, entre ellos los altos mandos de las FF.AA., la alta cúpula del Poder Judicial, los políticos y dirigentes de los dos partidos tradicionales–, y sin que el pueblo pueda pronunciarse sobre el gobierno de Zelaya, que debiera poder lanzar un candidato, que represente la continuidad de su gobierno, por alguno de los partidos alternativos.

El retorno de Zelaya para solamente cumplir su mandato sería la victoria de la posición de Estados Unidos, salvando las apariencias, apareciendo como condenando al golpe, sin sancionar a los golpistas, haciendo que se cumplan las semanas que faltan del mandato de Zelaya, que se retiraría del gobierno y con ello terminarían las alternativas que empezaba a construir para Honduras.

Hace tiempo, desde el golpe en Venezuela, se incrementaron las ofensivas contra los gobiernos de Lula, de Evo Morales, de Cristina Kirchner, con que la derecha intenta frenar la ola de gobiernos que abandonaron el consenso neoliberal que los conservadores, apoyados por Estados Unidos, han impuesto en el continente. En caso de que logren ese “golpe blanco” en Honduras, habrían encontrado una vía sui generis, sin victoria electoral y sin ensuciarse directamente las manos en un golpe. Sería la primera victoria del gobierno Obama en el continente, en un momento en que las posturas bushistas de Uribe amenazan con provocar situaciones muy difíciles para el nuevo gobierno estadounidense, haciendo retroceder al escenario de aislamiento total en la región, cuando Colombia era su gran aliado.

Los gobiernos que han condenado el golpe en Honduras, que han construido Unasur y el Consejo Sudamericano de Defensa, tienen que hacerse responsables por una solución democrática para la crisis hondureña, al igual que deben hacerse cargo de los conflictos que rebrotan entre Colombia y sus vecinos, para parar definitivamente los chantajes de Uribe, que sirven apenas para recubrir su proyecto de instalación formal y abierta de una base militar norteamericana en su país. Lo cual, además, choca con la pertenencia al Consejo Sudamericano de Defensa, que debería reunirse para exigir una declaración formal del gobierno colombiano de que no violará los acuerdos del Consejo.

O América latina se hace cargo de sus problemas y de su destino, definitivamente, o el imperio, bajo una u otra forma, volverá a dictar las cartas en la región que más ha avanzado en el mundo en los procesos de integración regional y de construcción de alternativas al modelo neoliberal.

* Secretario ejecutivo de Clacso

TELEVISION › UN SISTEMA SATELITAL PUBLICO A NIVEL NACIONAL

Por una TV libre y gratuita

Con su instalación, el Gobierno pretende dar la posibilidad a las regiones menos desarrolladas de contar con un servicio televisivo. “Es hora de que todos los argentinos tengan acceso a un sistema de TV universal y de calidad”, destacó Tristán Bauer.


Emanuel Respighi

“Televisión abierta”, para todos y cada uno de los habitantes del país, está a punto de dejar de ser un slogan para convertirse en una realidad. A través del decreto 943/2009, el Gobierno autorizó la instalación, funcionamiento y operación de un sistema de TV satelital público a nivel nacional, mediante el cual el Estado dará la posibilidad a las personas y regiones menos desarrolladas del territorio de acceder a algún tipo de servicio televisivo. Además de garantizar el acceso, el decreto señala que el sistema estará conformado por “un paquete reducido de señales educativas, culturales e informativas”, sin dar mayores precisiones sobre la cantidad ni las características de esos canales. La implementación del sistema correrá por cuenta del Sistema Nacional de Medios Públicos (SNMP), a cargo de Tristán Bauer. “Es hora de que todos los argentinos tengan acceso a un sistema de TV público libre, gratuito, universal y de calidad”, destacó el cineasta a Página/12.

La resolución firmada por la presidenta Cristina Fernández busca zanjar la deuda histórica que el Estado tiene con una buena parte del territorio nacional, donde por aire no llega ningún tipo de canal de televisión. En efecto, hasta el momento son apenas 22 millones de argentinos los que tienen la posibilidad de sintonizar gratuitamente y por aire a la señal de Canal 7, a través de sus 295 repetidoras. O sea que alrededor de 13 millones de habitantes sólo pueden ver el canal público mediante la suscripción a algún tipo de servicio de televisión paga. De alguna manera, la puesta en marcha de un sistema de TV satelital integral como el que se propone, que es compatible con la demorada decisión acerca de la norma digital que adoptará el país, servirá para compensar las desigualdades sociales, de género y regionales que existen hoy entre los habitantes de las grandes urbes y aquellos que viven cerca de la frontera o en lugares geográficamente complejos.

“Cuando uno ve el mapa del territorio nacional que tiene cobertura televisiva por aire, libre y gratuita, no puede dejar de asustarse: así como hemos avanzado en el fortalecimiento de las instituciones, en el acceso a la información y al intercambio de ideas que permiten los medios de comunicación no hicimos demasiado en estas casi tres décadas de vida democrática”, reconoce Bauer, en su rol de presidente del directorio del SNMP. “El sistema satelital nos permitirá tener un paquete de señales de calidad, al que todos los habitantes podrán acceder mediante un decodificador y una antena parabólica”, agrega. El paquete de señales del sistema satelital de TV pública será distribuido por la empresa estatal de soluciones satelitales Arsat, desde el telepuerto que posee en la localidad bonaerense de Benavídez.

Si bien el decreto no es preciso ni sobre los contenidos ni las señales que se distribuirán a través del satélite AMC-6, Página/12 pudo saber que en una primera etapa los canales que formarán parte del sistema de televisión satelital público serán Canal 7, canal Encuentro y la señal infantil que actualmente se encuentra en avanzada producción y que mantendrá los mismos lineamientos que el bloque Pakapaka. A su vez, la penetración de Radio Nacional también se vería favorecida por la distribución satelital. En tanto, en una segunda etapa, Bauer piensa sumar a ese paquete una señal cultural dedicada al cine (en una asociación con el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) y una cadena de noticias nacional. “De todas formas, en términos técnicos cualquier señal pública de otros países podrá formar parte del sistema. Y tanto TVE como Telesur serían opciones interesantes”, acota el presidente del SNMP, como un manera de ilustrar la lógica pública que signa al proyecto audiovisual estatal más ambicioso de las últimas décadas.

En cuanto a los tiempos de implementación del sistema, desde el Gobierno se ponen como meta el 2010, año en el que se conmemora el Bicentenario de la Revolución de Mayo. “No hablamos de semanas ni tampoco de años, más bien de meses”, aclara un entusiasmado Bauer. “Si bien hubo un trabajo preliminar con la gente del Comité Federal de Radiodifusión, la Comisión Nacional de Comunicaciones y Arsat, ahora debemos sentarnos a definir la puesta en marcha del sistema: ojalá a fin de año seamos capaces de distribuir televisión pública, libre, gratuita y de calidad para todos los argentinos”, especula el director de Iluminados por el fuego, entre otros films.

La decisión de la Presidenta de conformar este paquete de señales públicas satelitales hará que Encuentro, el canal perteneciente al Ministerio de Educación de la Nación que tantos elogios cosechó por la calidad de sus contenidos, deje de ser un canal de cable y pase a ser una señal de televisión libre y gratuita. De esta manera, el canal educativo-cultural ya no dependerá de los envíos de DVD’s a las 12 mil escuelas rurales del país para complementar los planes de estudios.

El éxito del sistema satelital de TV pública no sólo dependerá de la calidad de los contenidos que se emitan, sino también de que todos los habitantes del país puedan acceder gratuitamente a la televisión abierta. Si el Estado no implementa una política de financiamiento de los televisores, decodificadores y las antenas parabólicas para captar las señales en aquellas regiones más olvidadas, de nada servirá que el satélite tenga cobertura total de territorio nacional. “Así como con Encuentro hicimos una efectiva distribución de DVD’s a las escuelas rurales, creo que también el Estado puede ser capaz de equipar de tecnología necesaria a aquellos que no cuentan con los recursos para comprarlos. No descartamos que en los planes de vivienda que a futuro se pongan en marcha en las zonas que hoy no tienen cobertura las casas ya vengan equipadas con la antena parabólica y el decodificador necesarios para ver la televisión pública”, subraya Bauer.



Nosthalgia

Robert Bresson